Lúgubres besos queman mi piel, su recuerdo envuelto en lujuria me perseguía por las noches. Sueños con placer falso ocultando la perversa y amarga realidad me cubren de nervios y el escalofrío recorre mi espalda despertándome empapado en sudor. Mis ojos inyectados en sangre recorren la oscura habitación, la risa maníaca opaca el mortal sonido de la civilización.
Busco y busco pero... ¿Qué busco? Ah! Lo encontré.
Camino y camino pero... ¿Hacía donde? Cierto... Al cementerio.
Abro, cruzo, salto. Llegué.
'Hola, hace mucho tiempo que no te veo, desde el 19 de Agosto para ser exacto, ¿qué ha sido de ti? Así que no me respondes ¿eh? Bueno, vine a dejarte esto. Adiós, te dejaré descansar...'
Una sonrisa siniestra se pinta en mi mirada. Dejo el dije de delfín y subo por el hueco por donde entré.
Escalo, camino, cruzo, cierro. Me fui.
1 comentario:
buena
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