20 sept 2011

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Lúgubres besos queman mi piel, su recuerdo envuelto en lujuria me perseguía por las noches. Sueños con placer falso ocultando la perversa y amarga realidad me cubren de nervios y el escalofrío recorre mi espalda despertándome empapado en sudor. Mis ojos inyectados en sangre recorren la oscura habitación, la risa maníaca opaca el mortal sonido de la civilización.

Busco y busco pero... ¿Qué busco? Ah! Lo encontré.

Camino y camino pero... ¿Hacía donde? Cierto... Al cementerio.

Abro, cruzo, salto. Llegué.

'Hola, hace mucho tiempo que no te veo, desde el 19 de Agosto para ser exacto, ¿qué ha sido de ti? Así que no me respondes ¿eh? Bueno, vine a dejarte esto. Adiós, te dejaré descansar...'

Una sonrisa siniestra se pinta en mi mirada. Dejo el dije de delfín y subo por el hueco por donde entré.

Escalo, camino, cruzo, cierro. Me fui.

29 jun 2011

Involución

La evolución llegó a su etapa final. Amadeus Leonardo Castillo Barrón, hombre reconocido. Andres Javier Barrenechea Ortega, su principal contrincante. ambos, superhombres, máximo punto evolutivo del hombre. Ambos malditos, traicionados por su propio yo. La maldición de la libertad condenada su superioridad. Un error marca la vida de ambos, el asesinato. La libertad de poder quitar todo obstáculo consume a Amadeus. Sus manos se llenan de sangre, formando unas garras. Su risa desquiciada mostrando su dentadura se torna en un rugido asomando sus colmillos y su postura erguida decae y se vuelve una figura cuadrúpeda. La máxima evolución, maldita por la libertad, solo lleva a la involución. Amadeus tras asesinar a Andres, se vuelve un animal, una bestia sin raciocinio, con la mayor libertad de hacer lo que le plazca, la cual le dio la oportunidad de volver a ser NADA.

Noche de Lluvia

Yacía tirado en la cama con un ropaje grueso, abrigador. Eran las diez de la noche y aun no llegaba. Cerró los ojos para descansar, rogando que ya no faltase mucho para que llegue y se durmió. Eran las diez y quince. Un escalofrío recorrió por toda su espalda y se despertó  de una, había tenido una pesadilla. Eran las dos de la madrugada y aun no llegaba, estaba lloviendo. Ya no podía dormir, estuvo dando vueltas por su habitación. Eran las tres de la madrugada. Sonó el timbre, bajó las escaleras fugazmente, se dirigió a la puerta pero, dudó en abrirla. Volvió a sonar el timbre. La esperanza de de encontrarlo en la puerta diciendo como siempre 'me olvide las llaver' con su típica sonrisa, lo llenó y decidió abrir la puerta. Eran dos hombres intentando reconocer el cuerpo de un joven. El señor se hecho a llorar. Eran las cuatro de la madrugada, ya había vuelto.

27 jun 2011

Hambre

Siempre que tengo hambre, me como una mazorca sancochada, con mantequilla derretida y queso fresco. Ese mismo día también tenía hambre, pero no habían mazorcas y los supermercados estaban cerrados. No podía hacer nada mas que pensar en comer. Me puse un sombrero, un abrigo y fui a mi talle. Tenía hambre. Fui a visitar a mi vecino Tomas. Tenía hambre. Me ofreció una taza de café pero me negué. Tenía hambre. Me ofreció un trozo de pastel y lo acepté. Aun tenía hambre. Trajo a su cachorro y lo dejó jugando conmigo. Él fue a dejar los platos a la cocina. volvió y encontró el cuarto manchado de un líquido espeso, rojo como el color de un camión de bomberos. Volví a mi casa, me quité el abrigo y el sombrero, me limpié la boca y escuché el grito de Tomas. Ya no tenía hambre.

Enmascarado

Una vez terminado el acto, el enmascarado salió de escena, dejando el cuerpo moribundo a la luz de la luna, con un brillo cegador, igual que el del cuchillo, el cual atravesó la corteza del cráneo humano, rompiendo las paredes del cerebro. Los guantes negros levantaron de los pelos la cabeza y contemplando su hazaña lanzó una carcajada maquiavélica. Limpió el cuchillo con su oscuro manto y quitándoselo  , se quedó con una máscara blanca sin expresiones, con los ojos negros u la nariz grande como un palo. Dejó su ropaje tirado en la calle y se encaminó a la avenida. Quitándose la máscara dejando una sombra en su rostro, con una sonrisa degenerada por la vida que llevaba.

15 jun 2011

Nacer

El sollozo de sus llantos llegan a un caudaloso río, oscurecido por la sombra e iluminado por el sol de la luna. Es así como todas terminan su vida solo para darle el comienzo a otras emitiendo gemidos y llantos con los primeros bocados de oxigeno que dan, pero uno de ellos no lloraba, no emitía sonido alguno. Su aspecto era espantoso, cuando por fin se decidió a gritar, lanzó un chillido agudo y ensordecedor. Los aldeanos que ayudaban con los partos les sangraban los oídos pero misteriosamente los otros bebés quedaban callados y plácidos durmiendo ante sus pequeños y delicados oídos, bello, fino y somnoliente. Seis bebés en la orilla del río, uno que no parecía haber nacido, crecieron juntos después de veinte minutos, convertidos en años tanto para ellos como para la aldea.

14 jun 2011

Lo que sigue

Habían dos muñecos, muy amigos el uno del otro. Se llamaban George y Paul, pero lamentablemente, el destino y la vida decidieron probarlos... Esta escena se llama "La Disputa" y como su mismo nombre lo dice, estos dos amigos pelearon. Llevaron esta pelea a más que las palabras. Terminaron peleando por ver quién merecía vivir. Esta segunda escena se llamaría "Muerte" y finaliza con Paul clavando le a George una navaja en el estómago,, haciendo un tajo profundo en la mitad de la noche, un tajo umbrío. El destino y la vida, al ver que los muñecos fallaron la prueba, condenaron al destierro conmutativo del cuerpo necropso de George y a Paul con los remordimientos de haber asesinado a su mejor amigo, condenados a permanecer eternamente encadenados y enviados a vivir a un lejano rincón de la existencia.